El bacalao puede consumirse congelado o seco, siendo habitual la salazón para su conserva en seco. Éste último permitió durante siglos a numerosas poblaciones disponer de reservas proteínicas. De hecho, muchos de los viajes de los navegantes ibéricos no hubieran sido posibles sin contar con este producto.
El bacalao es un pescado que vive en las aguas frías del Mar del Norte, donde hay unas 60 especies de bacalaos. Es el pescado blanco más consumido en Europa y uno de los más populares en todo el mundo. En Portugal se conocen más de 500 recetas de bacalaos a cual de ellas más exquisita.
La mejor época para consumir es desde Diciembre a Abril o Mayo.
Este pescado está compuesto por un 80% de agua. Lo más destacado es su alto valor proteínico, su valor energético no es elevado, es uno de los pescados con menos materia grasa y tiene ácidos grasos poliinsaturados de tipo Omega 3, que reducen los niveles de colesterol. También contiene minerales como calcio, que ayuda al fortalecimiento de los huesos, fósforo, que permite un buen funcionamiento muscular y también aporta al organismo otros minerales como yodo, potasio, flúor y vitaminas.
En esta receta que os propongo vais a disfrutar de todo el sabor y propiedades del bacalao, y es tan sencilla de preparar que parece un juego de niños.
Ingredientes:
- lomos de bacalao
- masa de hojaldre preparada refrigerada
- un mortero de aliloli
- perejil picado
Preparación:
Extender la masa en una bandeja de horno con su papel anti adherente, colocar encima de la masa los lomos de bacalao, si es posible sin espinas ni piel. Con un cuchillo cortar la masa alrededor de cada lomo dejando un mínimo de un centímetro de masa.
Separar los trozos para que cuando la masa crezca no se toquen unos lomos con otros, poner encima de cada lomo de bacalao una cucharada de alioli.
Meter al horno unos 15 o 20 minutos a 150*C hasta qué el pescado se dore un poquito sin que la masa se queme.
Sacar del horno y servir espolvoreando encima perejil picado.